Count on me

Count on me

lunes, 14 de agosto de 2017

Fin

Recordar la primera vez que te vi solo me produce sentimientos buenos, si es que se puede diferenciar entre ellos.

Extraordinario, anormal, llámalo casualidad, si así lo prefiere la sociedad.

Nos volvimos a encontrar, azar, acierto, destino. Pero la tercera la provocamos nosotros, igual que la cuarta, la veinteava  y la última.

Oí los mejores conciertos de tus manos antes de dormir.

Viajé cada noche durmiendo entre tus brazos hasta la mañana siguiente. Y aún así soñaba contigo, quizá porque pensaba que no podías ser real.

Añoro compartir mi rutina, aparecer por sorpresa, caminar por el río, explorar sitios, crear palabras, jugar, investigar canciones, comer fresas, descubrir nuevos sabores. Siendo sincera, añoro hacer esas cosas contigo.

Cuando me vine a dar cuenta, ya me veía en tus ojos, conocía tus lunares, la forma de tus rizos, tu manera de acariciarte el pelo al estudiar, hacia qué lado preferías dormir,  qué pierna era más débil para intentar hacerte caer...

Incluso cuando discutíamos siempre me hacías reír.

Odio aceptar que te buscaré en cada persona que se cruce en mi camino, entender que ya no podemos ser por motivos ajenos a nosotros, que no hemos querido querernos. Que somos tan egoístas.

No termino de entender cómo soy capaz de escribirte mis más sinceras palabras de amor si en realidad ahora somos todo lo contrario, aunque yo no lo quiero llamar desamor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario