Al principio pensaba que escribir sería la solución, pero pronto comprobé que no.
Luego lo aposté todo a borrar tu número y contar cada día que no te hablaba.
¿Y sabes a dónde he llegado? He llegado a que no le deseo ni a mi peor enemigo que te conozca. He llegado a estar como el día que te fuiste. He llegado a no sentir, a descubrir que todos los miedos están dentro de mi y que tú eres la causa de ellos.
No se ya qué hacer contigo, pero lo que es peor, no se qué hacer conmigo, ni cómo recuperar esa vida que tanto me gustaba. Esa vida que tanto me gustaba porque hacías que cada día fuera diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario