Count on me

Count on me

jueves, 31 de diciembre de 2015

201X

Quien me conoce sabe que para mi los años empiezan en septiembre, pero como hay que ir con lo que la sociedad manda, supongo que mañana empezará otro año. Es un poco irónico pensar que de un día a otro cambiarán las cosas por si solas.

A nivel académico, he conseguido todo lo que me he propuesto, incluso más de lo que imaginaba, pero eso no es lo más importante. Sin duda alguna, creo que lo más importante que me ha dado este año ha sido amor.

Pero escuchen, no hablo de amor de pareja, ese que te llena y te hace volar, que también. Pero en este caso hablo del amor que es fruto de la familia, la amistad, los viajes y la experiencia.

El amor de la familia y la amistad se ve cuando no sabes a quién llamar primero cuando aterrizas en otro país para decir que has llegado bien. Se ve cuando corres por la calle para abrazar a alguien o cuando lloras después de hacer un skype con alguien que está lejos. Se aprecia cuando sacas tiempo y excusas para un café aunque sean las nueve de las noche o en medio de esta. Se ve en los detalles, en la rutina y en los ojos. Se ve en los ojos porque las miradas nunca mienten.

El amor de los viajes y de las experiencias se nota cuando la mejor sensación del año es cuando el avión despega, se nota cuando ya no perteneces a un país, sino que eres fruto de todos los que has visitado. Este amor se nota cuando la gente que importa no habla tu misma lengua ni comparte tu cultura, pero si tiene algo en común contigo: un corazón en el que ocupas un lugar. Se siente cuando descubres que compartes gustos musicales con alguien que no conoces, pero que desde ese momento pasa a ser alguien.

Y a mi, personalmente, quiero desearme que el 2015 haya sido un mal año, y me deseo vivir en el próximo año el mínimo de experiencias que este. Quiero que el 2016 me de lecciones, de las que duelen y demuestran, pero con las que aprendes. Quiero mantener las buenas compañías y darme cuenta de las malas, así como que quiero inundar mi vida de positivismo, alegría, valentía y amor. Quiero escuchar las risas de niños frecuentemente, verme crecer y ver crecer. Quiero escucharme rompiendo metas, escuchando cómo reconocen mi esfuerzo y quiero vivir disfrutando.

Quiero lograr, por lo menos, todo lo que me propuesto, y lo demás que venga solo.


Pero ante todo, quiero que lo que me he deseado se cumpla. Y para ti, lo mismo.

martes, 29 de diciembre de 2015

Me desperté

Me desperté con una sensación extraña, podría calificarla como nueva. Lo cierto es que algo en mi interior repetía que te había olvidado, que ya no pensaba en ti como antes.

Me desperté fría, insegura, pero con la idea constante de que ya no ibas a aparecer más dentro de mi.

Me desperté con la sensación de que podría salir a la calle y no verte en cada esquina, ni sentir cada uno de tus besos en los rincones que ahora son de otros o no tienen dueño.

Me desperté con la sensación de que no me importaba que hicieras todos esos viajes que a mi me prometías con otra persona.

Me desperté con una sensación extraña, y vaya si lo era, pues solo duró ese día.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Cuando, al irte, y yo,hoy...

Cuando te fuiste, te llevaste lo más bonito que yo tenía, te llevaste mi alegría, mi buen humor, mi felicidad incondicional, que por lo que veo era condicional, porque dependía de ti.

Cuando te fuiste, te llevaste lo más bonito que yo tenía, mis objetivos, mis sueños, mi metas y todo aquello que consideraba mio, que por lo que veo no era tan mio, sino también tuyo..

Al irte, te llevaste mis ilusiones, esas que compartía contigo para un futuro no muy lejano. 
Al irte, te llevaste mis planes de futuro, esos que tenían dentro mis ilusiones.

Y yo, que me he quedado, no tengo nada de ti, porque supongo que tú no compartiste todo eso conmigo.

Y yo, que me he quedado, si que tengo tu olor, tus recuerdos, tus fotos y una ciudad que un día fue totalmente nuestra, pero que a día de hoy, está llena de tristeza.

Hoy solo me queda una ciudad de rincones que un día fueron felices, de farolas encendidas alumbrándonos el camino a nosotros solos, de noches que se convertían en madrugadas acompañadas de tu risa y mis caricias.

Hoy solo me queda una ciudad que no quiero volver a llenar con nadie, que llora nuestra ausencia, aunque ahora tampoco estoy segura de si por lo que llora es por tu ausencia o por la nuestra.

sábado, 3 de octubre de 2015

Te has ido y sigues aquí.

Te has ido y sigues aquí, independientemente de que hace una semana que te fuiste y para mi parecen años.
La culpa no es tuya, es mía por seguir buscándote en todos nuestros rincones, por buscarte cuando me levanto y esperar que me abraces por la noche.
La culpa es mía por quererte aún sabiendo que te ibas.
Porque te has ido, y sigues aquí...